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El ‘Once Ideal’ de futbolistas que debutaron siendo niños

Fri 17 April 2020 | 17:25

La edad con la que los futbolistas se convierten en profesionales sigue bajando. Presentamos el Once Top de estrellas que debutaron muy jóvenes.

Nadie conocía a Fernando Ovelar hasta hace poco más de un año. Tampoco deberían. No es más que un niño que acude al colegio Santa Teresita, de Lambaré (ciudad dormitorio de Asunción, Paraguay), a cursar el décimo grado y lo compagina, desde muy pequeño, con su pasión por el fútbol. Alegre e hiperactivo, nunca le faltó la sonrisa, pero desde el pasado 4 de noviembre de 2018, este niño, es un ídolo nacional. Ese día, marcó gol en el ‘Clásico’ del fútbol paraguayo (su equipo, Cerro Porteño, jugando ante Olimpia) y se convirtió en el futbolista más joven de la historia de la 1ªDivisión paraguaya y, sobre todo, el segundo más joven de la historia del fútbol mundial, en marcar gol. Su edad… 14 años, 9 meses y 28 días. No es el record de precocidad, pero sí el más insultantemente joven que vemos en la élite durante muchos tiempo.

Pero donde los profesionales ven un joven al que cuidar, otros ven cifras, inversiones y grandes negocios. ¿Hay límites cuando a los 14 años ya se es futbolista con altas exigencias competitivas, fama y exposición? NO. En los primeros días del 2019, cuando Ovelar apenas sumaba 8 partidos en 1ªDivisión y acababa de cumplir 15 años (6 enero), se conoció su primera cotización en el mercado: 1,5 Mill$. Ya no sólo es un niño futbolista, sino un valor en el engranaje de un fútbol que, sobre todo en los últimos 4-5 años, multiplicó su actividad mercantil entre jóvenes promesas de todo el mundo con la urgencia por encontrar al nuevo genio del balón.

El futuro del fútbol está en sus categorías bases, cada vez con mayor inversión en recursos y especialistas. Por ello, la guerra de los clubes ya no está en fichar a los actuales cracks para lograr rendimiento inmediato y títulos cercanos, sino en contratar a los que lo serán en el futuro, y eso libra una batalla tan despiadada como de enorme debate ético. Al tiempo, genera historias de precocidad, juventud extrema y retos imposibles que componen el elemento primeraio dentro de una carrera futbolística que, en la mayoría de casos, quedará en mera anécdota y olvidada con los años pero que, en algunos más concretos, sería el impulso necesario para acrecentar su figura de icono durante muchos años.

Hemos querido analizar al detalle los registros históricos para mostrar el ONCE IDEAL que se compondría de la fórmula perfecta entre juventud, debut profesional siendo considerados aun niños y lo prolífico que fue su rendimiento desde ese primer día donde temblaban las piernas. Y, sinceramente, queda un equipo de muchísimo nivel.

CHILAVERT:

El portero más famoso de Paraguay, el segundo que más goles ha marcado en su carrera y el que representa, por carácter y rendimiento, un lugar elitista entre los mejores de América, tuvo un debut absolutamente prematuro, muy dado, por otra parte, a lo adelantado de su interpretación y personalidad. Un tipo seguro, sólido y fiable desde sus primeros instantes como guardameta, que debutó con sólo 15 años Chilavert debutó en la Primera División de Paraguay en 1980 defendiendo la portería del Club Sportivo Luqueño, el club de su ciudad, con tan solo 15 años. Luego, su aureola se haría gigantesca pero todo empezó en casa, el mismo lugar donde ahora ayuda como ‘embajador’.

MUSACCHIO:

Siendo sensatos, la posición de central es una de las que se acompaña en el fútbol de varios elementos casi inevitables y que lo vinculan directamente a la experiencia, la sobriedad y la solvencia, es decir, que lo unen siempre al carácter y personalidad que se suele adquirir con los años. Por ello, debutar joven en esta posición es más difícil y pocos son los que pudieron afrontarlo. Musacchio lo haría, además, con River Plate, con quien tras siete temporadas avanzando a enorme celeridad en sus inferiores, debutó con tan solo 16 años, 3 meses y 14 días. Dato que lo convirtió en el jugador más joven en debutar en la élite con el ‘Millonario’. Se lo debe a la confianza de uno de los mejores centrales de la historia argentina, el que en ese momento era su entrenador, Daniel Passarella.

PAOLO MALDINI:

Hay pocos casos de defensores debutantes a edad tan adelantada pero menos casos aun de quienes, además, lograran después ser referentes históricos en su rol. Paolo Maldini era el segundo de la familia de genios italianos vinculados a grandes noches de fútbol y, además de actuar como central en sus últimos años de carrera, de inicio fue lateral de enorme físico y potencia por sus largas piernas y celeridad en sus acciones. Un ‘One Club Man’ único, que estuvo 31 años vinculado al Milan y que jamás cederá su puesto de honor en el club. Todo empezó en 1985, cuando debutó con 16 años y siete meses, ante el Udinese, ya que venía destacando en el primavera y se topó con las lesión de Battistini y la sanción de Tassotti. Su debut fue precipitado, fruto de una carambola y no jugó más en ese curso, pero aquél número 14 usado aquél día, acabaría siendo un icono eterno de la elegancia rossoneri.

CELESTINE BABAYARO:

Cuando, quien escribe, era un chaval, recuerdo perfectamente la aparición de Babayaro, un nigeriano que llegó al Chelsea y al Newcastle en plena ebullición de la Premier League. Aquello no era habitual y, por ello, rápidamente tuvo focos que se quedaron en mucho menos de lo deseado a medida que su carrera avanzaba en año. Pero su arranque fue histórico. Celestine hizo record por partida doble cuando, con 16 años y 87 días, debutó en la Champions League y, además, recibió una cartulina roja el mismo partido. Aquello le convirtió en referente de precocidad, pues su debut con el Anderlecht (ante el Steaua Bucarest) sigue siendo hoy una estadística no superada. Una medalla olímpica mítica con Nigeria en 1996 , fue su gran logro individual más allá de esa estadística que nadie consiguió mejorar desde 1994.

JAMES RODRIGUEZ:

Nació cerca de la frontera de Venezuela y en Cúcuta, pegado a Los Andres, se iba a criar el icono del fútbol colombiano en los últimos tiempos. James se marchó a Tolima, se puso la ‘10’ en las canchas del Barrio Jordan y ganó el prestigioso torneo adolescente de Ponyfútbol en Medellín. Y es que Colombia siempre ha sido uno de los epicentros de generación de jóvenes gracias a un sistema de ligas, campeonaos y torneos divididos por todo el país, pero que aseguraron siempre la aparición sistemática de jóvenes interesantes que encontraban camino para progresar. El Envigado lo siguió, se lo llevó y le dio tanta confianza, que con sólo 14 años (mayo de 2006) y el dorsal 25 que nunca más llevó, debutó por órden de Hugo Gallego. Fue tan brutalmente rápida su progresión, que poco después fue cedido a Banfield para brillar en Argentina y marcar un gol a los 17 años, lo que lo convirtió en el extranjero más joven en debutar y anotar en el fútbol albiceleste.

ODEGAARD:

Aunque hay cada día jóvenes que se asoman para intentar batir estos records de precocidad en el fútbol de élite, no hay casos tan brillantes como el del noruego, que debutó tan joven que ya estaba dando tiempo a muchos analistas a dudar de su verdadero potencial. Hay un día clave para su desarrollo, y fue cuando su padre (Hans Erik Odegaard, ex futbolista), logró invertir junto con ciertos compañeros, una cantidad importante de dinero para el club local pudiera reparar su campo de grava y pasara a ser de césped artificial. El pequeño, que ya jugaba en el equipo que había fundado su padre, empezó a jugar a todas horas y a entrenar diariamente en condiciones óptimas. Ese club, de familia, fue el Drammen Strong, que acabaría llevándose 29.000€ años más tarde cuando aquél chico de oro acabó fichando por el Real Madrid (parte de sus derechos  formativos). Entre medias, brilló en un campeonato Sub15 con sólo 12 años y ya empezaron a aflorar enormes elogios. Por ello, cuando el Stromsgodset lo contrató con 13 años, a nadie le sorprendió. Debutó a esa edad, aunque en un partido de pretemporada. Las reglas en Noruega no dejaban debutar en la élite hasta que tuviera contrato profesional, lo que al final, estableció su record en 15 años y 118 días y se convirtió en el futbolista más joven en jugar en Tippeligaen. Tiene todo el futuro por delante…

MARADONA:

El más grande del fútbol argentino (hasta que Messi se retire, al menos hay que considerarlo así, luego ya habrá debate), empezó a marcar diferencias desde que era un niño. Su historia tiene una pausa casi a cada paso y las primeras se escribieron en Villa Fiorito, Buenos Aires, donde se dejaba la planta de los pies jugando a diario en "Las Siete Canchitas". A los 10 años, hizo la prueba para entrar en las inferiores de Argentinos Juniors y allí arrancó la historia de ‘Los Cebollitas’, el nombre del equipo clase 60 que jugaría esos torneítos en la ciudad. Brillaron tanto, que en cuanto a los 14 se les podía contratar oficialmente, Diego fue el primero de la lista. La gente del club ya lo conocía, pues había sido utilizado en los descansos de los partidos para mostrar sus malabares con la pelota. Su debut en la Primera División argentina fue en octubre de 1976, con 15 años y a sólo 10 días de cumplir los 16. Fue ante Talleres, llevaba la ‘16’ y en su primera jugada hizo un caño a un adversario. Fue el primero de cientos…

ALEXIS SÁNCHEZ:

‘El niño maravilla de Tocopilla’, lo llamaron rápidamente en cuanto sus virtudes futbolísticas salieron a la luz. La localidad el norte de Chile, quedó entusiasmada cuando, desde una familia tremendamente pobre, surgió un chico especial que con 10 años se marchó a Rancagua primero y a Santiago después, en busca de opciones para progresar. Le costó tanto que se regresó, no parecía capacitado para afrontarlo sin la cercanía de los suyos hasta que  a los 15 años, jugando en su barrio, el Alcalde de su ciudad quedó asombrado y le regaló su primer par de zapatos de fútbol. Tras destacar en diversos torneos, Cobreloa fue el primero en llevárselo y debutó oficialmente con el técnico Nelson Acosta en el campeonato chileno con 16 años recién cumplidos. Ganaron el encuentro. Curiosamente, Acosta lo haría debutar en la selección de Chile pocos años más tarde. su mística fue creciendo y hoy, tras una larga carrera, sigue siendo icono de relevancia máxima en el país.

PELÉ:

El número uno de Brasil (y para muchos, el verdadero ‘O Rei’ del fútbol), tiene una historia en cada anécdota de su prolífica vida y varias de las que marcaron su leyenda, se basan en su rápido golpe en el fútbol de élite. Y es que Pelé, que creó su propio equipo con amigos siendo un niño (Ameriquinha), se llevó varios torneos regionales sin tener ni botas ni balón propio. Se lo llevó un club menor pero clave, el Baquinho, entrenado por Waldemar de Brito (selección brasileñ en el Mundial 1934), que lo entrenó con detalle cuando vio su habilidad y que fue crucial porque convenció a su madre de dejar su trabajo en una fábrica de zapatos para que el niño pudiera irse al Santos, donde le cambiaría la vida. Tan inmediato brilló, que debutó con el equipo santista en 1956 con 15 años y anotando un gol. Cómo sería su impacto, que ese mismo curso fue goleador del Paulista que ganó Santos. Desde ahí, fue estrella en el ambiente paulista y cuando jugó en Maracaná un torneo de futbolistas jóvenes de Brasil y Europa, hizo alucinar a todo el país. Su llamada de atención alcanzó una eclosión nunca antes vista y, días más tarde, ante la petición de todo el país, debutó con la mismísima selección de Brasil en dos partidos consecutivos ante Argentina en los que, claro, también marcó gol. Un año después, estaría ganando, con 17 años, el Mundial de Suecia 1958 como genio del fútbol. Lo de Pelé sigue siendo único…

FALCAO:

El debut más tempranero y a menor edad de todos los grandes futbolistas de la historia del fútbol, lo posee Radamel Falcao. Colombia, como ya mostré antes en el caso de James, siempre fue un país intrépido y planificado muy notablemente desde torneos infantiles y adolescentes, por lo que ‘el Tigre’ empezó a marcar goles desde que era, realmente, un niño. Nació en Santa Marta porque allí jugaba al fútbol su padre y en aquellos años, probó el béisbol, porque sus ídolos eran Omar Vizquel y Ozzie Guillén, aunque acabaría eligiendo el fútbol. empezó a llamar atenciones en torneos menores hasta que debutó en Primera B de Colombia con Lanceros Boyacá, a los 13 años y 112 días, lo que lo convirtió en el futbolista más joven en debutar en un torneo de fútbol profesional en Colombia. Cifra que aun no se ha podido superar. Hoy, tras ser un ‘9’ increíblemente letal en River, Porto y Atlético de Madrid, así como a tener estancias en Mónaco, Chelsea o Manchester United con muchas lesiones que lo frenaron, apura sus años de clubes europeos, en el Galatasaray. Su regreso a Colombia está cada vez más cercano y podría recuperar nuevos recuerdos con otros records que intentan sumar  la gloria ‘cafetera’.

AGÜERO:

El ‘Kun’ empezó jugando en clubes muy humildes debido al carácter nómada de su familia por todo Buenos Aires buscando acomodo en su humildad, por lo que tras jugar en Loma Alegre (Quilmes) y Los Primos (Berazategui), llegó a Independiente de Avellaneda, del que era hincha. Nada más llegar, con sólo 9 años, todos vieron que tenía algo especial y fue creciendo a pasos agigantados en las inferiores hasta que, con sólo 15 años y 1 mes, Agüero debutó profesionalmente ante San Lorenzo en la última fecha del Clausura de 2003. No había nada en juego, de ahí que se aceleró su presencia en tal encuentro, pero Oscar Ruggeri le dio la alternativa y se convirtió en el jugador más joven en debutar en la Primera División argentina, batiendo el récord de Diego Armando Maradona justo tres décadas antes. Su posterior carrera habla de un acierto en toda su planificación, elección y manejo, pues aun hoy sigue siendo diferencial en el Manchester City.


source: SportMob
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