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Bartomeu cierra filas contra Rousaud

Mon 13 April 2020 | 20:10

El Barcelona tomará medidas contra el hasta hace poco vicepresidente y delfín de Bartomeu, que reestructura una junta reducida a sólo 12 fieles.

Josep Maria Bartomeu acabará su mandato aunque sea con lo puesto. O, por lo menos, esa es su intención después de la junta telemática celebrada durante la tarde del lunes y en la que ya no han tomado parte los seis directivos dimisionarios, con Emili Rousaud -hasta hace sólo una semana vicepresidente y delfín del actual mandatario- a la cabeza. La salida del club de estos seis miembros ha provocado que Bartomeu reajustara tareas y cargos entre los doce miembros restantes a pesar de que estatutariamente le faltaría todavía uno para poder seguir adelante. A la espera de esta nueva incorporación la primera decisión de esta junta formada por los supervivientes más leales al presidente ha sido la de presentar una esperable querella contra Rousaud.

El motivo, las durísimas insinuaciones que expresó la semana pasada en RAC1 en las que, sin concretar, afirmaba que alguien había metido la mano en la caja del Barcelona para luego matizar en la Cadena SER que no se refería "a nadie de la junta". Pero Roma no paga a traidores y la deslealtad del efímero delfín será tratada de forma implacable, si bien el club también amenazó con lo mismo a Auronplay por ridiculizar a Bartomeu en las redes sociales y a los pocos días estaba sentado en el palco presidencial junto a él, entre sonrisas y muñecos de Doraemon.

Como suele, Bartomeu vuelve a negar la mayor en esta ocasión asegurando a través de un comunicado del club tras la mencionada cumbre a distancia que "ante las graves e infundadas acusaciones formuladas la junta niega categóricamente cualquier acción susceptible de ser calificada de corrupción". También como acostumbra, en el mismo comunicado, advierte que no está para historias y que ya "ha acordado interponer la correspondiente acción penal" contra Rousaud debido a que el club "no puede tolerar acusaciones que perjudiquen tan gravemente la imagen de la institución".

Nada nuevo bajo el sol porque el proceder es el habitual si bien en esta ocasión todavía no se conoce la verdad en cuanto al escándalo de las redes sociales, el epicentro de los movimientos sísmicos con los que Bartomeu ha tenido que convivir durante los últimos días y que todavía puede provocar algún que otro movimiento importante e inesperado. El propio comunicado recuerda que cuando Rousaud realizó estas manifestaciones sabía "de la existencia de una auditoría en curso que tiene que poner el punto final a esa cuestión". Aun así, no hay más noticias en cuanto a la auditoría que el hecho de que el confinamiento ha dificultado el análisis y que la Cadena SER ha hecho públicos los nombres de las otras empresas beneficiadas económicamente y de forma poco transparente en el escándalo de las redes.

Está por ver si con la auditoría cerrada se podrá dar por zanjada la guerra pues el ruido de sables no cesa ni siquiera en la junta más reducida de los últimos años, con sólo trece miembros contando al presidente después de una purga y la consecuente remodelación en la junta que ha aupado a Jordi Moix y Oriol Tomàs a sendas vicepresidencias y le ha dado la llave de la tesorería a David Bellver. Porque, con o sin comunicado, esta junta da muestras de ser cada vez más débil mientras se le acumulan las piedras en el zapato. Rousaud es una. Pero es que detrás vienen dos pedernales como el escándalo de las redes sociales y la gestión de la crisis del coronavirus. Si los resultados de la auditoría no dicen lo contrario, serán Bartomeu y sus irreductibles los que deban evitar que el Barcelona se meta en su propia tormenta perfecta.


source: SportMob