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Bielorrusia, el bastión del fútbol ante el coronavirus

Sun 12 April 2020 | 2:17

La Vysheyshaya logra interés mundial al ser el único campeonato liguero europeo que regatea al Covid-19. ¿Qué hace especial a Bielorrusia y su fútbol?

Consiguió su independencia de la antigua URSS y la actual Rusia, en 1991 y, desde entonces, Bielorrusia ha sido un rincón de inseparable amistad con la polémica. Bien lo sabe la Unión Europea. Aleksandr Lukashenko, presidente hoy y presidente el día uno de su nueva vida nacional allá por 1994, siempre ha mantenido una relación fría con el ente europeo, pues es tal su dominio y liderazgo en el país tras más de 25 años en el cargo, que su mayoría le permite realizar prácticas totalmente en contra de los Derechos Humanos (encarcelamientos a los opositores e incluso desaparición de varios de ellos) lo que siempre genera sanciones a su país. Y aunque puede que, por la lejanía y el papel silencioso de sus ciudadanos, quede en un foco residual en el día a día de actualidad, la realidad es que la Unión Europea sigue empujando continuamente críticas porque, entre otras cosas, Bielorrusia es el único país dentro del continente que aplica la pena de muerte. Sí, un país que no se guía por ideologías o vertientes, sino por pragmatismo absoluto en sus decisiones, las de su líder.

Por ello, cuando la explosión del Covid-19 impactó con furia en Europa, Lukashenko ya tenía preparado su propio discurso a la nación. Lo que nunca imaginó, es que tal discurso iba a terminar siendo un bastión europeo y casi mundial, con el fútbol como principal foco de atención: "El fútbol, el vodka y los deportes de invierno sirven para derrotar al coronavirus. Es mejor morir de pie que vivir de rodillas. No hay virus en el hielo. Esto es un refrigerador. Vivo la misma vida que he vivido. Y ayer tuve una sesión de entrenamiento. Nos reunimos, nos damos la mano, nos abrazamos, nos golpeamos”, dijo desde un campo de hockey hielo, su deporte favorito.

En tal contexto, se inició el pasado 19 de marzo el campeonato nacional de fútbol, la Vysheyshaya Liga, y hasta la fecha, este viernes 10 de abril se seguirá jugando sin parón alguna, ya la jornada número cuatro. Bielorrusia ha rechazado restricciones para combatir el virus, ha preferido mantener una estrategia con sus propias medidas y sólo ha recomendado cuarentena para las personas con virus, intentando que no entren en contacto con otras. Medidas, alejadísimas de lo drástico de la mayoría de países ya no sólo de su alrededor, sino del resto del mundo. Y es que si las famosas granjas del país, los centros educativos, las tiendas, bares, restaurantes y servicios públicos, sigue estando abiertos y no hay ninguna frontera cerrada con el exterior… ¿Por qué frenaría el fútbol?

Lo que ha logrado esta debatible patada hacia delante, es que la Liga Bielorrusa ha encontrado más focos que nunca. Primero, porque la simple respuesta ilógica del campeonato ante un escenario negativo como el que reina en el planeta actualmente, ya lleva a la curiosidad del resto. Segundo, que la ausencia absoluta de fútbol de cualquier ámbito, hace asomarse a quienes necesitan devorar alguna gota del elixir futbolero de sus vidas. Y, tercero, porque todo eso, mezclado, ha generado ganancias a Bielorussia. ¿Cómo? Pues porque al ser la única que se juega en Europa, hasta 10 países han comprado sus derechos televisivos y, por vez primera en su historia, se están viendo sus partidos en Ucrania, Rusia y hasta Israel o India. Fútbol bielorruso, ganando millones por la televisión gracias a no cumplir las normas establecidas para reconducir cualquier tipo de alerta sanitaria como la actual. Y, ojo, es que el propio BATE Borisov ha anunciado que emitirá vía streaming su partido de este fin de semana bajo costo de 1,99€. Algo nunca visto. Jamás se imaginaron tal negocio. ¡Decidme que no es para un libro!

Quizás por todo ello, se está generando un ambiente verdaderamente único en torno a cada partido, donde los hinchas, que empezaban hace semanas cada encuentro con una tranquilidad absoluta, ahora son cada vez más reticentes pese a los aparentes mensajes pacificadores del poder. Y es que hoy, Bielorrusia tiene ya 351 casos confirmados de infección por COVID-19 y un total de 4 muertes. Si, números irrisorios para el resto del planeta, donde a pandemia golpea con mucha mayor fuerza, pero datos que han ido creciendo: "Estoy en contra de cualquier tipo de pánico. Con respecto a asistir a partidos de fútbol, aquí, todos deciden por sí mismos. Nuestros jugadores no entran en pánico en el campo y juegan. Entre ellos están muchos de mis amigos y, si existe una amenaza real para su salud, la salud de la multitud, estoy seguro de que los partidos se detendrán pero hasta entonces… juguemos”, comentó esta semana el líder nacional.

La atracción que está suponiendo el fútbol bielorruso estas semanas, ha generado interés de los que buscan un lugar donde reencontrarse con el fútbol tras semanas de silencio. Por ello, os lanzo un rápido resumen de lo que debéis saber. Lo primero, que sigue un calendario distinto, pues acabará en diciembre. El multi-campeón y casi dictador de su fútbol, es el BATE Borisov, que ha ganado 15 de los 29 títulos (además, 13 de manera consecutiva que se han puesto en juego desde que la independencia del país inaugurara ese año el campeonato nacional propio. La sorpresa llegó, de manera mayúscula, justo el pasado torneo, cuando el Dinamo Brest acaparó miradas internacionales al romper esta casi invencibilidad del BATE y ganar por vez primera en su historia el título. Uno de sus grandes aciertos fue Ilya Shkurin, la estrella de la Sub21 que marcó 19 goles y que, por ello, este curso fue contratado por el CSKA Moscú para probarse al siguiente nivel.

Aunque los focos no son excesivamente brillantes en un campeonato de tercer nivel (Covid-19 mediante), el enganche Stanislav Dragun (BATE Borisov) y el delantero uzbeco Yaxshiboev (la sorpresa goleadora de lo que llevamos de curso con el inesperado líder, Energetyk-BGU), son lo más destacado. Hasta hace sólo unos meses, ese puesto lo tenía reservado en exclusiva el veteranísimo ídolo nacional, Aleksandr Hleb. Y es que el ex de Barcelona y Arsenal, siempre fue icono del fútbol bielorruso. Tanto, que cuando empezó este curso en circunstancias tan surrealistas como las actuales, decidió lanzar una propuesta que se hizo viral. Hleb, aprovechó que el fútbol sólo se juega ahora mismo en su país, para publicitarlo e invitó a Messi y Cristiano a jugar en ella durante el parón del coronavirus. Tanto gustó la petición, irónica, que los hinchas bielorrusos la han llevado mucho más allá: "Ronaldo y Messi, sin Juve ni Barça, sed bienvenidos al Slavia Mozyr", se leía de una pancarta en las gradas del Slavia Mozyr-BATE Borisov de Semifinales de Copa esta semana.

Recuerdo que, como selección nacional. Bielorrusia está aun en condiciones (difíciles pero reales) de poder llegar a la mismísima Eurocopa 2020 (ahora se celebrará en 2021), ya que alcanzó una plaza para la ‘repesca’ a través de la pasada edición de la Nations League. Su rival iba a ser, este pasado mes de marzo, la selección de Georgia. Si venciera, tendría que enfrentarse, a único partido, al vencedor del Macedonia y Kosovo. Y, ¡ojo!, que para Bielorrusia sería fundamental pues, si lo logra, alcanzaría una ‘machada’ histórica porque jamás se clasificó para un gran campeonato de selecciones. Quizás esa sí sea la forma perfecta para reclamar atención y reivindicarse como nación, y no tanto, exponerse o primar los beneficios económicos actuales, sobre la sensación de miedo por la amenaza expansiva del Covid-19. Eso sí, arrancó una nueva jornada porque allí, todo sigue 'igual'.


source: SportMob