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Radomir, los 'xavistas' te debemos una

Wed 08 April 2020 | 11:55

Fue el serbio el primero en diagnosticar que Xavi no era un mediocentro como Guardiola y le protegió, como a Puyol e Iniesta, en una época oscura.

Faltaban pocos minutos para las ocho de la tarde en Barcelona cuando el Atlético hizo pública la noticia del adiós de Radomir Antic por culpa de una enfermedad sin nada que ver con el coronavirus si bien la sensación es de qué mas da el motivo, si hoy el serbio ya no se encuentra entre nosotros. Su adiós supone un golpe no solo por su trayectoria -fue el único entrenador en dirigir a los tres grandes de LaLiga, entre otras muchas hazañas- o su elegancia -nunca tenía un no por respuesta y hablaba, tanto en público como en privado, de la misma forma desacomplejada que exhibían sus equipos- sino también por su talante -siempre se mostró orgulloso de la educación socialista que recibió en la Yugoslavia que le vio nacer, hoy extinta-. Para el barcelonismo, además, fue un entrenador que supo ver desde el más tierno origen que el cuadro azulgrana más deprimido que se recuerda tenía ante si una cita con la leyenda y cimentó, vaya si lo hizo, los diecisiete años de éxito prácticamente ininterrumpido desde su marcha.

Porque Antic no hizo debutar a los Xavi, Puyol e Iniesta. Lo habían hecho con Louis Van Gaal antes de su llegada. Los Messi, Busquets o Pedro todavía eran niños durante los seis meses que el serbio dirigió al primer equipo azulgrana. Pero supo proteger el talento de una generación de oro pero en evidente riesgo de quemarse en alguno de los incendios que aparecían el Camp Nou día tras otro en el que acabaría siendo el último año de presidencia de Joan Gaspart. Era el cuarto consecutivo sin levantar un solo título y no había ningún otro motivo de orgullo que el pundonor de aquel melenudo lateral derecho que apuntaba maneras, la proyección que los expertos le advertían a aquel mediocentro engominado en teoría nacido para heredar el buen hacer de Guardiola al timón del equipo pero que no había demostrado demasiado, y el talento inclasificable de un joven manchego, pálido y esmirriado. Antic vio lo que ni siquiera Van Gaal fue capaz de advertir pues fue él quien arrancó a Xavi del mediocentro para instalarle en el interior, posición que ya no abandonaría jamás tras quitarse de encima la sombra del Guardiola jugador.

El resto, como suele decirse, es historia. Puyol es el capitán que más títulos ha levantado en la historia del club, Xavi el jugador que más veces ha vestido la camiseta azulgrana e Iniesta, el más laureado junto a Messi. Bastó adelantar al egarense unos metros para que la maquinaria echara a andar a otro nivel. Frank Rijkaard le mantuvo al timón y al cabo de tres años el equipo era campeón de Europa... aunque sin el concurso de Xavi, lesionado. Pero cuando se recuperó regresó al sitio que Antic le había diagnosticado y el Barcelona ganó dos tripletes, otra Champions League, un porrón de ligas y España fue campeona del mundo y de Europa dos veces. Todos estos éxitos también tienen su origen en la visión que tuvo uno de los pocos tipos capaz de poner de acuerdo a uno del Barcelona, uno del Atlético y otro del Real Madrid. Les confesaré que lo de Xavi se lo solía recordar cuando teníamos ocasión de charlar y a él le gustaba. "No todos se acuerdan" acostumbraba a decir, siempre entre risas. Aquí nunca lo vamos a olvidar y a él, menos. Un bratzo, míster.


source: SportMob
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