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¿Qué futbolista te habría gustado ver en directo y no pudiste por tu edad?

Sun 05 April 2020 | 9:27

Todos miramos hacia atrás en el tiempo y anhelamos jugadas, celebraciones y goles que nos habría encantado ver en directo.

Jugó en dos de los mejores clubes de la historia del fútbol, ganó títulos nacionales e internacionales con ambos, fue capitán, ganó torneos con su selección nacional, levantó el máximo trofeo individual que existe y alargó su carrera casi dos décadas jugando en equipos siempre de primer nivel. Cuando, ya retirado y siendo referente del fútbol mundial en premios, regularidad, estadísticas y títulos conseguidos, me regaló una charla nutrida en el salón de su casa en Italia, para mi, estaba ante un icono de los que no dejaría de aplaudir jamás por todo lo bueno que aportó al fútbol desde su ejemplaridad y talento. Sin embargo, él, tan genio como directo, no ocultó su opinión cuando vio que yo soy de la denominada generación ‘millennial’: “No será tu caso porque te dedicas a esto y te gusta el fútbol, pero estoy seguro que me voy a cualquier calle de Madrid, de Barcelona, de Bilbao, de Zaragoza… y la gente no sólo no me reconocería, sino que si les decimos quien soy, tampoco lo averiguarían. A los de mi generación nadie nos vio jugar. Se emitían pocos partidos en televisión, sólo a veces te podían seguir y hemos quedado como futbolistas fantasma”, recalcó.

“Futbolistas Fantasma” para este genio del balón, representa todos aquellos grandes talentos que, por época, la gente no sintió, ni de lejos, con la cercanía que puede sentir a los futbolistas de su equipo, de su campeonato, de su continente… el aficionado del fútbol actual. “Sólo si pones mi nombre en Google y te salen videos de mis jugadas y goles, la gente puede conocerte. Y es que ni siquiera habrá mucho porque no se valoraba el archivo, no se guardaban las imágenes y no se cuidaba el producto como pasa ahora. Nos daban premios y, en la prensa, luego sólo se hacían eco en una esquinita pequeña. Cuando hace años me invitaron a una gala del Balón de Oro y vi lo que arman ahora, yo pensé que, realmente, yo, que tengo un Balón de Oro también…. No lo he ganado a ojos del mundo. Antes no nos hacían nada de esto y no había el marketing que existe ahora. No existíamos si lo comparas con lo actual”, recalcó.

Y es cierto. Hay futbolistas que los que nacieron en los años 70, nunca pudieron ver en directo y no conocen. También lo de los años 80, los 90 y hasta los del nuevo siglo. Siempre hay futbolistas que, debido a nuestra fecha de nacimiento, jamás disfrutamos, que nunca pudimos disfrutar y que siempre tendremos una cuenta pendiente por no haber sabido respetar por el dañino paso del tiempo que todo lo oculta. Por eso, hoy os hago una pregunta. ¿Qué futbolista te habría gustado ver en directo y no pudiste por tu edad?

Os traigo los 5 futbolistas que, desgraciadamente (y siendo algunos de ellos particularmente singulares o con historias curiosas que querría haber disfrutado), habría pagado oro por ver jugar un partido en directo y nunca pude, siendo el video el único recurso para intentar contextualizar su grandeza en aquellos tiempos que me pasaron de largo… ¿Cuál son los tuyos?

1: MÁGICO GONZÁLEZ (El Salvador – Años 80 y 90)

Es muy posible que, siendo niño, muy niño, algún partido del ‘Mago’ salvadoreño viera en televisión, pero era tan pequeño que no memoricé aquellas imágenes en mi memoria futbolera. Mágico González brilló en Cádiz en los años 80 y puso el Ramón de Carranza en pie como jamás se recuerda en la Liga española. Una personalidad inexplicable y una mentalidad pasivamente atractiva, le hicieron cuajar como nunca se hubiera esperado en una ciudad que estaba hecha a su medida. El resto, el fútbol, era su don y nunca estuvo puesto en duda. Era capaz de salir de marcha (a su manera), de esconderse en la cabina del dj cuando el entrenador iba incluso a buscarlo, de quedarse dormido en cualquier bar o de estar absolutamente dormido nos minutos antes del partido, pero saltaba al césped y todo era un mimbre más para su show. La Culebrita macheteada era su particular sello en forma de regate y Cádiz, un escaparate mundial para disfrutar de la pelota y de la vida sin necesidad de presiones del fútbol de élite, que nunca quiso probar pese a ser tanteado por los grandes del mundo. ¿Para qué? “Acaso en esos lugares tienen playa, sol y pescadito frito…”, respondió ante el interés de PSG o Atalanta en aquellos años. Un mito viviente que me hubiera gustado degustar en profundidad y que sólo al haber desarrollado diferentes reportajes sobre su carrera (incluso charlar con él), me hizo sentir cerca de aquél tiempo que pasó de largo.

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2: LEV YASHIN (URSS – Años 50 y 60):

¿Cómo de bueno debería ser? ¿Qué brutalidades haría bajo palos? ¿Por qué era tan grande su aureola de mito? Todo eso me pregunto cada vez que pienso que Lev Tasin es el único portero que ha ganado el Balón de Oro de la historia. Ojo! El único máximo galardón que ha ganado un guardameta que, viendo los grandes referentes que siempre existieron bajo palos… le hacen tener una mayor mística incluso con el paso de los años. Es meta soviético se vio favorecido por la curiosidad, peculiaridad y también por el temor evidente que existía en aquella época ante el secretismo y el anonimato de la unión Soviética, de su sociedad y de su forma de estructurar la política. Todo eso generó una sombra convertida en temor y, hasta cierto punto, tenebrismo, que poseía a los rivales ante un portero gigantesco en físico, capaz de alcanzar los disparos más imposibles y de imponer respeto como nadie hizo jamás en la línea de cal. La falta de opciones para los futbolistas de su época, hizo que jugara los 24 años, de manera ininterrumpida, en el Dinamo de Moscú, donde se hartó de ganar títulos nacionales, además de la Eurocopa 1960. La ‘Araña Negra’ será eterna pues desde 2019, la revista France Football creó el Balón de Oro de los porteros bajo el nombre que lo homenajeará para siempre: Trofeo Yashin.

3: SÓCRATES (Brasil – Años 70 y 80):

Tengo que admitir que, sólo hablando de futbolistas brasileños, llenaría una hoja completa de aquellos que me habría encantado ver en directo. Toda la Brasil del 70 con Tostao como referente personal junto a Pelé, estaría a la cabeza, pero como ‘segunda mejor selección brasileña de la historia’ (así se analiza a la del 82), me parece un error imperdonable y sólo producto de mi fecha de nacimiento, no haber visto en directo a Sócrates. He entrevistado a familiares, a amigos y he desarrollado reportajes brutales sobre su vida, y aquello sólo sirvió para multiplicar mis ganas de haberlo conocido, al menos, en el césped. Un tipo que estudió medicina hasta ser un genio en lo suyo y que, al mismo tiempo, pese a tener problemas con la bebida durante toda su vida, era capaz de matizar, estructurar y analizar ideas sobresalientes de la vida y la sociedad brasileña en época de Dictadura, ya me parce increíble. Pero si, además, fue el epicentro de la ‘Democracia Corintiana’ como base para movilizar a la afición del gigante Corinthians, para unirse a través de a pelota y hacerse notar igualmente ante los problemas de aquella dureza política, su papel como futbolista social es absolutamente único en la historia. Y claro, si a semejante personaje le añadimos que pese a su altura era capaz de girar, arrancar, regatear y filtrar pases con la habilidad del mejor enganche, su grandeza se multiplica. Un tipo que llegó a marcar penaltis de tacón… es imposible que no hayas tenido ganas de verlo en directo y te tires de los pelos a diario por no haberlo conseguido.

4: DI STÉFANO (Argentina – Años 40, 50 y 60):

¿Cómo intentar explicar lo que representó Don Alfredo para la historia del fútbol tal cual lo conocemos? No sólo fue integrante de ‘La Máquina’ de River Plata, uno de los clubes más famosos del fútbol argentino. No sólo perteneció al ‘Ballet Azul’ de Millonarios de Bogotá, el equipo referencial de la historia colombiana. Sino que fue el icono número uno del Real Madrid en aquellos años en los que se originó la mística del club más grande de la historia y el más exitoso en base a sus cinco Copas de Europa consecutivas en los primeros cinco años de existencia del torneo europeo por antonomasia. Si además de todo ello, le añadimos que fue líder de una huelga histórica de futbolistas, que propició el traspaso más polémico jamás visto cuando llegó a España para jugar en Barcelona y, tras meses entrenando en secreto como azulgrana y jugando partidos amistosos con la camiseta de los rivales catalanes (por aquello de las reglas de la época), acabó fichando por el rival, el Real Madrid, para ser leyenda blanca y contratación eternamente debatible por cómo se generó. Sólo por ello, independientemente de su capacidad con la pelota, ya habría merecido la pena conocer al personaje en su máxima expresión pero si todo aquello fue con él como punto clave… ¿Cómo jugaría al fútbol para crear toda aquella lista de temas en torno a su figura? No jugaba de 9 porque era 10, actuaba de 8 y hasta de 5… pero marcaba tantos goles como si fuera el mejor rematador, el mejor creador, el mejor talento… Lo era todo.

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5: LUIS SUÁREZ (España – Años 50 y 60):

La entradilla de este reportaje, donde se reclamaba mayor atención, valoración y respeto por aquellos futbolistas de otra época que los jóvenes de la actualidad ni reconocería, era suyas, eran sacadas de la siempre divertida opinión de Luis Suárez. Un gallego único que, de pronto, brilló en ‘su’ Deportivo de la Coruña y el Barcelona fichó porque la directiva acudió a fichar a su compañero goleador, Dagoberto Mol y, cuando vio entrenar a aquél chico menor de edad aún, decidió que debía meterlo en el traspaso. Lo fichó a precio de ‘ganga absoluta’. Tal fue su desarrolló en el Camp Nou, que aunque le costó arrancar producto de su edad los dos primeros años, explotó cuando llegó el peculiar Helenio Herrera. Tanto, que se creó una doble mirada en el estadio. Los ‘kubalistas’, que eran quienes apoyaban a Kubala como genio del club tras su aureola años anteriores, y los ‘Suaristas’, que apoyaban que el nuevo ídolo y conductor debía ser ‘Luisito’. Harto de escuchar ataques, pitadas y aplausos falsos (se encaró ante su afición cuando lo aplaudían tras haberlo pitado), se marchó al Inter para ser el epicentro del engranaje medular del mítico ‘Grande Inter’ que ganó la Copa de Europa en 1966 y 1967. El era el creador, el organizador, el que rompía línea, el que lanzaba pases, el que alucinaba con cambios de ritmo, el que garantizaba seguridad medular y el que llevaba los galones a pedido de Helenio. Tal es su grandeza infravaloradísima en nuestro país, que ganó la Eurocopa 1964 con España y el único Balón de Oro de un español, en 1960. Además, como él me corregiría ahora mismo, le robaron el del 64 (donde fue Balón de Plata como en el 61). Un genio mayúsculo que algún día, quizás tarde, valoraremos en su medida.


source: SportMob
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