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Miguel Ángel Portugal en Goal: “Sólo puedo salir un día a comprar comida, pero estoy preocupado por España”

Tue 31 March 2020 | 8:56

El técnico español dirige al Royal Pari de Bolivia, donde explica ciertas peculiaridades de una cuarentena diferente a la de España.

Siempre que pensamos en Bolivia, nuestra cabeza ‘occidental’ nos traslada a un lugar de extrema altitud, dificultades para poder tomar oxigeno y necesidad de horas de adaptación. No sucede en todo el país y su ciudad más poblada, Santa Cruz, apenas está a 450 metros sobre el nivel del mar, lo que la convirtió en una de las grandes ‘escondidas’ dentro del crecimiento global de algunos lugares de América del Sur. La realidad es que en plena crisis mundial del Covid-19, el país boliviano necesita agarrarse al equilibrio y la capital económica es la mejor prueba de la versatilidad e ingenio de su población. Como no podía ser de otra manera, siempre hubo futbolistas o profesionales dedicados al fútbol con bandera española y, actualmente, Miguel Ángel Portugal es entrenador del Royal Pari de Santa Cruz, donde está viviendo esta anómala transformación del mundo.

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“La verdad es que en Bolivia la situación no es tan alarmante. No es tan grave. Hay 74 contagiados pero desde el domingo día 22, las autoridades decidieron ser cautelosos, prevenir, y nos mandaron a todos a cuarentena tras ver lo que estaba pasando en Italia y España. Una prevención rápida para atajar el toro por los cuernos. Me parece una idea extraordinaria porque era necesario ser previsor”, recalca el que fuera entrenador de la cantera del Real Madrid así como de clubes españoles como Racing de Santander, Toledo, Valladolid o Granada.

“Nosotros no podemos salir a la calle y sólo nos dejan para comprar. Curiosamente, aquí se rigen de una manera muy interesante para asegurarse la responsabilidad de la gente. Se basan en el número en el que termine tu carnet de identidad. Dependiendo del día, te toca poder salir a comprar. Y sólo un día. No se permite más y así hay mayor tranquilidad y rigor en ese sentido. A mi me toca salir los viernes, que es el que está otorgado al cero, que es el número final de mi carnet. Salí el viernes a comprar y ya no puedo salir hasta el viernes siguiente si lo creo oportuno. Así que estar en casita, tranquilo y sin salir, que es lo mejor que podemos hacer todos”, asegura desde la seguridad de haber encajado con cabeza y sin nerviosismo la situación en Bolivia, donde entiende que la decisión de los organismos fue tajante y drástica desde el comienzo con detalles de gestión de la sociedad como los de la compra, que no se están llevando a cabo en países como España.

El entrenador de Quintanilla de las Viñas, provincia de Burgos, no quiere aún pensar en exceso en el regreso al fútbol pues lo más importante es salir con fuerza y sin peligros de esta etapa que está cambiando todo, pero explica que el fútbol en Bolivia también ha quedado tocado por este repentino cambio: “El fútbol está paralizado. Se suspendió todo el pasado día 15 a nivel global todas las competiciones. Lo único que hemos hecho es esperar a ver cómo se gestiona todo esto y aguantar hasta recibir confirmaciones. Por ahora sólo sabemos que el día 5 de abril es la fecha en la que se estipuló que debía mantenerse la cuarentena y, a partir de ahí, ya se verá cuáles son los siguientes pasos”, recalca Miguel Ángel, que lleva ya tres etapas diferentes en Bolivia, pues primero estuvo al frente del Bolívar, más tarde gestionó al Jorge Wilstermann y ahora dirige al Royal Pari, con quien marcha en 6ª posición liguera tras 12 jornadas de un apretadísimo campeonato boliviano pues el líder sólo tiene un punto más.

“A mi me pilló la situación solo en Bolivia, sin compañía. Iba a venir mi familia a finales de marzo pero, al final, tuvimos que suspender los vuelos y, evidentemente, no nos pudimos reunir. Además, los vuelos están las fronteras cerradas para vuelos exteriores e incluso no se vuela entre los diferentes departamentos de Bolivia. Así que todo lo tuvimos que paralizar. Y si, cuando uno está lejos, lo pasas peor. Aunque ellos están bien afortunadamente, en Madrid. Pero es evidente que, estando fuera, se sufre aun más que incluso si estás dentro. Y las noticias que nos llegan desde España, de nuestro país, pues claro, duelen más y se ve que es algo muy grave que como no tengamos responsabilidad y cabeza, puede ser algo muy peligroso a largo plazo”, expresa el entrenador, que no oculta la impaciencia que le produce estar solo, a mucha distancia de su familia.

En Bolivia, los clubes ya estaban inmersos en la Copa Libertadores y en el campeonato de Liga llevaban 12 jornadas de un total de 26 fechas, aunque siguiendo el calendario a alto ritmo podrían llegar a solucionarlo, algo que cree que podría llegar a suceder en Europa tambien: “Yo creo que las competiciones tiene dos soluciones muy sencillas. Anular todo y que no corra esta temporada. Y la otra, que si se puede, si es posible, en el periodo que se pueda, jugar a toda pastilla, a todo ritmo, con partidos cada dos o tres días a modo de competición ‘express’. Eso, si hay espacio temporal para hacerlo. Sino, pues anularlo todo y hacer como que la temporada no hubiera existido. La más justa creo que sería poder acabar las competiciones. No quedan demasiadas jornadas. En un mes y medio se podría llegar a solucionar. El caso es que haya ese tiempo, que realmente se pueda llegar a contar con él. Eso sería lo más justo, porque lo que parece que nadie quiere es anularlo, gusta menos, es más drástica y todos están esperando a ver qué pasa y cómo transcurre todo para tomar decisiones”, analiza, intentando encontrar soluciones para lo que es un auténtico mensaje utópico sin certezas aun en las últimas semanas.


source: SportMob
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