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La columna vertebral que no tiene España

Fri 18 October 2019 | 11:26

España ha conseguido dos empates en esa última instancia, el pase a la siguiente Eurocopa pero también un mar de dudas.

La Selección sigue buscando algo que parece que va a tardar encontrar, y no es tanto el estilo de juego, que es lo que todos tenemos bastante claro. Con más o menos peloteros, con veteranos y jóvenes, con futbolistas con galones y otros que se los ganan cada partido en el Villarreal, Real Sociedad, Athletic... pero llega la hora de la verdad y hay un pilar que tambalea. Un eje que no termina de ser el engranaje para todo lo demás. Se trata de la columna vertebral que España ya no tiene.

En el fútbol, o siendo más exactos, en los equipos que funcionan, esos que nos sabemos de memoria, tienen siempre un denominador común. Una línea firme que empieza a trazarse en la portería, le sigue el central, la consolida un mediocentro y la culmina un delantero. Alrededor se mueven otros jugadores que varían según el estado de forma, el rival o el gusto. Lo que serían las vértebras que pueden oscilar mejor o peor dependiendo de un buen anclaje.

Pero si un conjunto quiere pasar a la historia, precisa de esa columna vertebral de 4 indiscutible. Lo vimos en la mejor España con Casillas, Piqué- Puyol, Xavi y David Villa. En la Argentina de Cavallero, Roberto Ayala, Simeone y Batistuta arriba. En la última campeona mundialista con Lloris, Varane, Pogba y Mbappé- Griezmann. La Chile que enamoraba con Claudio Bravo, Medel, Arturo Vidal y Alexis. No hay tutía, no falla si esa columna no se rompe. Lo hemos comprobado en clubes, en el Barça que funcionaba hace poco con Ter Stegen, Piqué, Busquets y Messi- Luis Suárez. En el Atleti de Courtois, Godín, Gabi y David Villa o Diego Costa. Después los rojiblancos han ido cambiando sus jugadores, pero sigue basándose en la seguridad de Oblak, Godín, Rodri y Griezmann. O si no que se lo pregunten al Real Madrid cuando ha tenido dudas en la portería, Modric lesionado y sin Cristiano de referente. Sólo con Ramos sosteniendo esa columna vertebral. Insostenible. Por eso le pasó por arriba el Ajax de Onana, De Ligt, De Jong y Tadic. Y al Barça lo ridiculizó un campeón inglés con Allison, van Dijk, Henderson y Salah como hombre más buscado. O la albiceleste que deambula por el fútbol después de que Romero haya dejado de ser su portero, Mascherano su mediocentro e Higuaín su punta. Cualquier equipo queda desquebrajado e incompetente cuando esas 4 piezas se quiebran, juegan a la alternancia o las lesiones las impiden.

Y eso es lo que le pasa a España desde su auge, el mismo que ha perdido el FC Barcelona, que no es casualidad, ya lo sabemos. Así, seguimos dando un partido sí y otro no a De Gea o a Kepa. Ramos está más solo que nunca, e incluso él, que ya tiene 33 años y 168 partidos a sus espaldas con la 'Roja', se permite partidos como el pésimo que le salió ante Noruega. Busquets es el peor Busquets de su carrera. Lento, con problemas en la salida de balón, sin propiciar circulación, desbordado e impreciso. No tenemos claro quién le acompaña, pero necesita un compañero que alcance lo que a él ya no llega. Arriba España no tiene una referencia. Desconocemos si jugamos con un delantero, dos, o si aún estamos a tiempo de volver a un falso nueve. Más allá de lo que se pretende, ningún futbolista español marca hoy día las diferencias con el gol. Diego Costa sigue suspendido con sus números. Morata convence y desaparece a partes iguales. A veces Rodrigo, a veces Aspas. Otras ni eso y se quedan fuera para dar lugar a Gerard Moreno y Oyarzábal.

Todo apunta a que España le va a costar demasiado, o hasta puede parecer utópico, el conseguir hacer algo grande de nuevo  medio plazo. Siempre y cuando esa estructura fija de cuatro tabiques inamovibles siga sin estar. Por tanto, clama al cielo decantarse por fin por Kepa o De Gea. Emparejar a Sergio Ramos con un central de garantías y recorrido en el tiempo, y Albiol no lo es. Si puede serlo Mario Hermoso, Íñigo Martínez, Nacho o Pau Torres es toda una incógnita. Lo de Busquets es preocupante siempre y cuando no se convenzan de que un doble pivote junto a Rodri puede ser su salvación.... momentánea. El futuro apunta a ser del mediocentro del City, pero no sabemos cuánto tiempo puede llevarle. ¿Y arriba? España sigue sin profundidad, sin desborde en los ¾, sin ocasiones, sin asustar a los defensas rivales. Sin gol. Y sin gol, no hay fútbol. Y sin columna vertebral, no hay equipo. Cuestión de tiempo, esperemos.


source: SportMob