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Ronaldinho: de Balón de Oro a trofeos carcelarios

Sat 14 March 2020 | 15:26

Lleva 10 días en una cárcel de Asunción y, mientras se investiga una trama de corrupción, juega partidos de fútbol y gana como trofeo un cochinillo.

Hace seis años, Ronaldinho Gaucho jugaba en Querétaro (México), su penúltimo club en una carrera que iba a terminar poco después. Aquél destino, exótico para quien había sido estrella mundial y Balón de Oro, fue el primero que propició una interrogación en las decisiones que estaba empezando a tomar el brasileño y su entorno (que no es otro que su inseparable hermano, Roberto). No es nada extraño, sino algo bastante habitual, que cuando un futbolista va llegando a sus últimos momentos como profesional, empiezan a surgir opciones, alternativas y variables que condicionarán por completo el futuro inmediato o largo-plazista. Cuando, además, te llamas Ronaldinho, todas esas propuestas son muchísimo más amplias y de naturalezas incluso surrealistas.

Olegario Vázquez Aldir, dueño de diferentes empresas de éxito en México y artífice de los ‘Gallos Blancos’ de Querétaro, contrató al brasileño en el penúltimo año de su carrera profesional, ya veterano, pero aun suficientemente habilidoso para dejar detalles de calidad y, desde luego, lograr lanzar la expectación en la ciudad azteca, que tuvo durante unos meses a su gran ídolo eterno. No lograron títulos porque no es sencillo en un fútbol como el mexicano, pero estando allí, se convirtió en icono para un mercado tan poderoso como el tricolor en el mundo del fútbol. Noticia día tras día, seguido cada segundo y convertido en estrella pop, Ronaldinho cerró puertas a todos y se unió a su familia en una casa preciosa en una de las urbanizaciones más estelares de las afueras de Querétaro. Tras más de un año de charlas, propuestas y tanteos, finalmente, quien os escribe pudo viajar hasta allí para compartir una tarde con Ronaldinho y los suyos. Todo se hizo bajo sus reglas y con su metodología, pero se hizo súper ameno. Nada más abrir la puerta, Roberto salió a atenderme, Dinho estaba jugando un partido de fut-volley en una zona de arena de playa que había construido dentro de la casa y allí, con sus sobrinos y su hermana, con música brasileña de fondo, jugaba en tranquilidad. Tras ello, nos invitaron a tomar algo con ellos, picamos algo y acabamos haciendo la charla para repasar toda su carrera.

Desde aquél Ronaldinho centrado, calmado y disfrutando de los últimos momentos de su carrera (sólo le quedarían unos meses más posteriores en Fluminense donde ya su nivel fue mucho más bajo), hasta el actual, apenas han pasado seis años, pero parece un mundo si nos basamos en las malas decisiones tomadas. El ex jugador se ha convertido en un icono para grandes empresas pero también para pequeños inversores, que lo invitan a todo tipo de fiestas, shows, actos y, desde luego, muchos de ellos han sido investigados o mantienen siempre una alargada sombra de duda. Acude a diferentes países, juega partidos de exhibición, aparece en actos increíblemente alejados de la naturaleza de un futbolista de su caché y surge de la nada en las ciudades más inesperadas con citas que pretenden sacarle jugo a lo que queda de su imagen, lamentablemente, muy lastrada en los últimos tiempos.

Hoy, Ronaldinho (y su hermano Roberto) está preso en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional de Asunción, una cárcel de máxima seguridad con casi 200 presos (el 80% pertenecientes al narcotráfico y corrupción política). Allí, permanecen separados de los más peligrosos, tienen una celda compartida con televisión y ventilador, al tiempo que poseen un baño para ambos y salen con frecuencia al patio (algo que no pueden hacer el resto). ¿Por qué? El pasado 4 de marzo, los dos hermanos brasileños llegaron a Asunción para participar en un evento de los que hace tiempo le mantienen activo y sacan adelante sus vidas. Una asociación llamada 'Fraternidad Angelical' le invitó. Cuando aterrizó, muchos fans y policías, velaron por su seguridad pero, al cruzar la frontera, pasaron con pasaportes donde ponía que su nacionalidad era ‘paraguaya nacionalizada’. Los policías hicieron la vista gorda para analizarlo más a fondo y no colapsar su llegada, por lo que horas después, fueron detenidos en su hotel. La Fiscalía acusó al empresario que les invitó a Paraguay, Wilmondes Sousa Lira, de generar los documentos falsos, así como a dos mujeres paraguayas, Isabel Galloso y Esperanza Caballero, por formar arte de esa propuesta. Además, Dalia López, otra mujer que habría mandado organizar los pasaportes falsos, está en la trama pero escapó y, al registrar su casa, se han confiscado 6000 balones de futbol con la cara de Ronaldinho (curiosamente, la misma foto que aparecía en su pasaporte falso). La empresaria, en orden de detención, se encuentra prófuga, y en paradero desconocido, desde el último sábado. Un problema más para Ronaldinho, pues ya son 14 personas procesadas y los investigadores han destapado un esquema de corrupción. No quisieron dar libertad a los brasileños por riesgo de fuga, y el juez mantuvo a ambos en la cárcel.

La pregunta clave en torno a Ronaldinho es sólo una: ¿Por qué mostraron un pasaporte falso de paraguayos cuando no lo son? Los brasileños por pertenecer al Mercosur, pueden entrar en Paraguay simplemente presentando su DNI, ni tan siquiera necesitan mostrar el pasaporte. La respuesta necesita contextualizar, ya que Dinho tiene problemas con la justicia de su país, Brasil, hace más de un año. Y, verdaderamente, más allá de sus malas decisiones posteriores, la clave negativa que propicio todo lo demás, está en ese punto. Y es que el ex futbolista tiene retenido sus pasaportes verdadero, el brasileño, desde noviembre de 2019, cuando su propio país le consideró culpable por haber construido una mansión junto al lago Guaíba, en Porto Alegre (su ciudad), que no cumplía con las leyes ambientales. Ronaldinho construyó un muelle y un molino en suelo protegido, algo que le valió una multa con medioambiente, que no ha pagado y que ha generado un problema enorme al futbolista, pues como no pudo asumirlo, le embargaron 57 propiedades. Sin pasaporte brasileño, también le retiraron el español, que obtuvo de su etapa en el Barcelona, por lo que sólo tenía a mano ese ‘falso pasaporte paraguayo’ para entrar en el país, lo que destapó las alarmas.

El presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, exigió una investigación que llegue hasta el final "caiga quien caiga", pero incluso el director de la cárcel, Blas Vera, asumió que Dinho recibe trato de favor “porque intentamos hacerle mas agradable la estancia”. Es tal el caos formado en Paraguay y la repercusión que tiene en Brasil, que incluso el ministro de Justicia de Brasil, Sérgio Moro, llamó a las autoridades guaranís para saber cómo va el proceso  recordarles que Ronaldinho tiene un vínculo con el gobierno brasileño pues, unido a Jair Bolsonaro, tiene un cargo honorífico de 'embajador del turismo brasileño'.

Mientras, el futbolista ejerció como tal en el partido más surrealista que probablemente habrá jugado nunca en su vida, y es que, estando en la cárcel, ha disputado un encuentro de la Liga de Presos que allí disputan. Tras buscar ambos equipos que el ‘crack’ jugara con ellos, al final, decidieron que el premio para el ganador era un lechón de 15 kilos. El periodista paraguayo Iván Leguizamón de ABC TV de Paraguay, logró recabar fotos e información que asegura que Dinho marcó 5 goles y había dado 6 asistencias para que su equipo ganara 11-2.

En las últimas horas, ha recibido la visita de Gamarra (ex central paraguayo) y Cuevas (ex compañero), mientras se especula desde medios del país, que incluso Lionel Messi se habría comunicado personalmente con Ronaldinho para ofrecerle el servicio de su staff de abogados y nada menos que 4 Millones de Euros para que pueda pagar la fianza y ser libre, pues las informaciones apuntan a que, si no logra pagarlo ya, estará como mínimo seis meses en prisión. El argentino, compañero en el FC Barcelona, pretendería así ayudarlo.

Curiosamente, al finalizar el partido, también se supo que el ex jugador habría sido sometido a las pruebas del coronavirus en la prisión de Asunción. Allí seguirá un tiempo hasta que avance el proceso pero el próximo día 21 de marzo, Ronaldinho cumplirá 40 años y parece que lo celebrará de la manera más insospechada posible. Un castigo que muestra la realidad de una carrera sin rumbo, desnortada y que perdió su guía cuando la pelota dejó de brillar en sus pies.


source: SportMob
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