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El Atlético se le escapa a un Real Madrid que sigue sin encontrarse

Sun 01 September 2019 | 21:07

El equipo blanco empató a dos con goles de Bale y demostró de nuevo las muchas carencias que tiene el equipo

Son tantos los detalles que fallan en el Real Madrid, tantos los motivos de preocupación o miedo para sus aficionados, que se hace difícil imaginar que esta temporada no sea para ellos un valle de lágrimas. El Madrid lo intenta, es voluntarioso, tiene ratos buenos, pero la imagen general esconde esos detalles y arroja un situación difícil para los blancos, preocupante. Es verdad, es solo la tercera jornada. Es cierto, las ligas ni se ganan ni se pierden en septiembre. Como también queda la opción de que el club se mueva a la desesperada este lunes y resuelva algunos de los importantes problemas que hay en la confección de la plantilla. El empate en Villarreal es una prueba más en un experimento ya bastante testado. 

Cuatro puntos de los primeros nueve es una cuenta exigua para quien desea ganar la liga. Porque ese es el objetivo, siempre es el objetivo, y si no lo es debe serlo, porque el Real Madrid solo puede soñar con lo más ato. Entre las cosas buenas del encuentro para los blancos, Gareth Bale. Por lo menos hasta que le expulsaron por doble amarilla porque, curioso en él, andaba al final un poco sobrerevolucionado. Mendy y Jovic, los nuevos, cumplieron. Y, en general, poco más. 

El Madrid tiene poco brillo, no tiene velocidad, es un equipo pesado al que le cuesta horrores mover el balón. El fútbol de hoy es impensable sin esa velocidad. Sin un poco de vértigo los equipos son previsibles y aburridos, las defensas tienen todas las que ganar. Teóricamente el club blanco ha fichado a un gran gurú de la preparación física, un "científico" que tiene en su mano el elixir de la eterna juventud. Si se combinan las lesiones con la sensación general de que el equipo se mueve como un tractor, igual hay que empezar a replantear las fórmulas aplicadas, porque no funcionan.

Zidane tampoco está destacando por su ingenio con la pizarra, la decisión de sacar de inicio a Lucas Vázquez pondrá a buen seguro a muchos madridistas en arma. El verano en el que se han gastado 300 millones de euros termina jugando un chico servicial, con una disposición magnífica, pero no sobrado de talento, algo que sorprende en el Real Madrid donde uno espera prestidigitadores en cada una de las posiciones. Claro tampoco es que Vinicius luego tirase la puerta abajo cuando entró en el campo. Poca confianza.

Las cosas atrás no son mucho mejores, Sergio Ramos tuvo un error grosero que supuso el primer gol del Villarreal, un pase sin sentido que puso de cara la cosa a los amarillos, que se adelantaron en dos ocasiones.

Y así, con un par de errores arbitrales que no se entienden en un partido con VAR (un penalti a Vinicius, una amarilla a Casemiro) terminó un partido más en el que el club blanco se quedó a cuatro puntos del Atlético, que sí ha encontrado el camino a la victoria. El Real Madrid, como el Barcelona, ha empezado torpón el campeonato. De hecho, esa es una de las pocas cosas que pueden servir de consuelo al madridismo: mal de muchos, epidemia. 


source: SportMob
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