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El Atlético nunca dejó de creer y obró el milagro en Anfield Road

Wed 11 March 2020 | 23:16

El Liverpool tuvo en la lona a unos colchoneros que se levantaron en la prórroga con un Marcos Llorente que se erigió como líder.

Se vio contra las cuerdas, sufrió y necesitó una prórroga y los milagros de su portero pero el Atlético de Madrid nunca dejó de creer en el milagro de Anfield Road y lo consiguió. Los pupilos de Simeone tumbaron al Liverpool, vigente campeón de la Champions League para seguir soñando en Europa.

Oblak, el rey de Anfield

No salió mal el equipo de Simeone, que en sólo 18 segundos tuvo una de sus mejores ocasiones de todo el partido con un balón largo sobre Diego Costa que el delantero de Lagarto estrelló sobre el lateral de la red. Fue un aviso pero también un espejismo, tanto el ariete como el Atleti se fueron diluyendo como un azucarillo bajo la lluvia de Anfield y la presión siempre asfixiante del Liverpool.

El Atleti llegó vivo al descanso gracias a una nueva noche milagrosa de Oblak, que en la primera parte sacó dos ocasiones providenciales, especialmente un remate de Firmino a escasos centímetros de él. En ataque, los del Cholo no comparecían, acabaron la primera parte sin tirar a puerta y el Liverpool acabó por superar el muro de Oblak justo antes del descanso con un cabezazo inapelable de Wijnaldun, que la ajustó tanto que no pudo llegar ni el santo colchonero. El cruce volvía a estar igualado.

Klopp se fue corriendo al vestuario antes de que pitara el árbitro, tramaba algo. Su plan no fue otro que el de acogotar al Atleti en los primeros compases del segundo tiempo pero Oblak volvió a estar intratable y sacó los intentos de Mané, Salah y Oxlade-Chamberlain. Simeone no podía seguir encomendándose a los casi infalibles guantes de su portero y tocó su equipo. Sentó a un desapercibido Costa, que sigue lejos de su mejor nivel, y metió a Llorente. Un cambio defensivo pero que cortó la hemorragia y dio al Atleti más presencia en ataque.

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Con Llorente, la madeja en el centro cortocircuitaba con más facilidad el juego red y Joao Felix como referencia daba más velocidad que Costa. Dos robos en posiciones adelantadas activaron al portugués, que tuvo el 1-1 pero se encontró con los guantes algo dubitativos de Adrián San Miguel. A pesar de que el Atleti se asomaba un poco más arriba, el Liverpool seguía metiendo mucho miedo y Robertson mandó un centro de Salah a la madera. Pese a todo, el Atleti pudo evitar la prórroga en la última jugada del partido con un cabezazo de Saúl que fue a las mallas de Adrián San Miguel pero el centrocampista rojiblanco estaba en claro fuera de juego.

Se jugarían 30 minutos más en Anfield y el tiempo extra no pudo empezar peor, el Liverpool anotó el segundo en un remate de Firmino que fue al palo pero que él mismo manó a la red tras el rechace. Por suerte, aún quedaba mucho tiempo para reaccionar y el Atleti lo hizo a lo grande. Marcos Llorente, discutido cambio del Cholo e irregular en su primera temporada, se erigió como héroe y Adrián fue el villano para el Liverpool. El portero español regaló el balón en la frontal a los colchoneros y después hizo la estatua ante el tiro del ex del Real Madrid.

El Liverpool volvía a estar por detrás y Klopp mandó a sus hombres a irse con todo arriba y lo pagó. Una mala salida de balón dejó a Llorente otra vez sólo en la frontal y esta vez clavó un golazo que convirtió en inservible la estirada de Adrián y dejó al Atleti a las puertas de tumbar al campeón. En el descuento de la prórroga, Llorente volvió a trenzar la contra y Morata hizo el 2-3 que ponía la guinda al partido. El Atleti nunca dejó de creer y ya está en cuartos.


source: SportMob
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