logo

"Esta vez el Mirandés tiene objetivos por cumplir"

Thu 13 February 2020 | 11:59

Ángel Garraza, periodista que sigue al Mirandés, apunta que el club rojinegro ha crecido mucho y ya no es aquella cenicienta de hace ocho años.

El Mirandés ha vuelto exactamente al mismo punto donde lo dejó hace ocho años, cuando se quedó a noventa minutos de dar la campanada y meterse en la final de la Copa del Rey que, a la postre, ganaría el Barcelona de Leo Messi y Pep Guardiola en su última temporada al frente de la nave azulgrana. Entonces cayó ante un Athletic Club que le endosó un severo correctivo en forma de seis goles pero esta vez, cuando el adversario será la Real Sociedad, el cuadro mirandés no ha dejado de crecer tal y como recuerda el corresponsal de El Correo, Ángel Garraza, que sigue la actualidad del equipo desde hace más de una década.

"Entonces el equipo estaba en Segunda B, a la que había llegado hacía pocos años tras vivir la mayor parte de su historia en Tercera División" señala el periodista en declaraciones a Goal. Obviamente lo que vivió aquella temporada fue inolvidable. "Fue tremendo, toda la ciudad se volcó, los bares estaban siempre llenos, se vendían camisetas y hasta venía gente de fuera" arrastrada por un equipo de una localidad de treinta y cinco mil habitantes que había dejado en la cuneta a varios equipos de la élite del fútbol español. El Amorebieta, el Linense y el Logroñés fueron los primeros en caer. Luego lo harían incluso equipos que entonces jugaban la Champions League.

¡No te pierdas el histórico Real Sociedad - Mirandés!

Aquellos dieciseisavos frente al Villarreal fueron la eliminatoria que lo cambiaron todo, de hecho. "Venían de jugar contra el Manchester City y de golpe se encuentran aquí, en el estadio de Anduva", donde empataron a uno. Lo gordo, sin embargo, sucedería en El Madrigal. "En el periódico me planteaban viajar e imaginábamos, 'a ver si vamos a dar la campanada y no vamos a estar', y resolvimos ir" acompañando a cincuenta aficionados que vieron cómo su equipo le pegaba un baño de fútbol al Villarreal en su propia casa para regresar a Miranda de Ebro con un 0 a 2 que metía al equipo en octavos, donde a su vez caería el Racing de Santander, para luego eliminar al Espanyol en los cuartos. El Mirandés ya estaba desatado. "El partido en Villarreal fue el que nos hizo pensar a todos que algo gordo podía pasar" recuerda Garraza.

Pero el Athletic Club frenó en seco las aspiraciones de Pablo Infante, máximo goleador de la competición aquella temporada, y sus compañeros con una goleada que devolvió al equipo a su realidad en Segunda B. Lo bueno es que no dejó de crecer y hoy se medirá a la Real Sociedad siendo equipo de Segunda. Es decir, ha crecido un poco más. "Hay muchos paralelismos con aquella época y hasta un puntito más de objetivo a cumplir" apunta Garraza, quien además señala que "donde antes había un equipo muy unido con Infante al frente, ahora hay muchísima más calidad", elementos que permiten al club no renunciar a nada. De momento, han eliminado al Coruxo y al UCAM Murcia en las primeras rondas, pero luego han ido cayendo el Celta el Sevilla y, de nuevo, el Villarreal. "Además, los grandes también están eliminados y existe la percepción de que, aunque sea muy difícil, se puede lograr algo".

Así, paseando por la Calle Logroño, en el corazón de Miranda de Ebro, la pregunta que más se escucha es "¿por qué no podemos llegar a la final?" según relata Garraza. "El Sevilla era tercero cuando cayó eliminado y el Villarreal acumulaba siete victorias consecutivas cuando perdió", elementos más que suficientes para que la Real no se confíe demasiado. En Miranda esta vez no lo harán, como cuando la euforia se desbocó, quien sabe si antes de tiempo. "Esta vez estamos todos muy comedidos, lo lógico es que la Real elimine al Mirandés porque tiene una oportunidad histórica y para este club llegar a la final es una obligación, pero la presión la tienen hoy otros y aquí la sensación es que no hay nada que perder y que son mejores que hace ocho años". Lo de hoy, en definitiva, puede ser el primer capítulo de un tramo final de la Copa del Rey inolvidable.


source: SportMob