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Espanyol. Invicto. Cabeza de serie. En ese orden

Thu 28 November 2019 | 20:11

El conjunto perico será cabeza de serie en el sorteo de la siguiente fase de la Europa League.

La postura del Espanyol en Budapest fue la de mandar. Pese al once alternativo de Pablo Machín, el equipo blanquiazul buscó tener el balón más que su rival. Y lo consiguió. Cuando Pol Lozano, Granero y Melendo se juntan es complicado que esto no pase. Aunque manejó la pelota, el Espanyol no impuso su ley. El Ferencvaros estuvo cómodo ensuciando el carril central y ocupando los espacios de manera efectiva en su propio terreno. El conjunto húngaro, de hecho, se adelantó en el marcador en un rechace de una falta que transformó Sigér y desató la locura local. Pese a las posesiones estériles, el Espanyol no tardó en empatar. Una genialidad de Pipa por la banda izquierda terminó con Melendo convirtiendo su segundo gol de la temporada. El papel de Dibusz, guardameta húngaro, en el primer tiempo fue testimonial, lo que evidencia la inoperancia perica para generar peligro (balones largos a Campuzano, Corchia impreciso...).El segundo tiempo no tuvo el guión soñado para ninguno de los 500 aficionados barceloneses desplazados. El Ferencvaros dio un paso hacia delante y tuvo al Espanyol a su merced con hasta cinco acercamientos a la portería de Diego López. Una nueva demostración de la endeblez de un equipo que tiembla cuando el rival pisa su terreno y de lo que debe mejorar a la hora de defender situaciones a balón parado. La entrada de Moha Ezzarfani, estrella del filial perico, permitió a los suyos adelantar líneas. Esto propició un desbarajuste en el centro del campo que los húngaros aprovecharon hasta provocar un penalti. Diego López ahogó el grito de Isael y los más de 21.000 espectadores que abarrotaron el Groupama Arena. Pero la magia sólo apareció una vez. Iturraspe, con una noche para el olvido, zancadilleó a Skvarka y facilitó al Ferencvaros una nueva pena máxima que el propio eslovaco mandó al fondo de la red. En una noche digna de locura, el Espanyol empató. Pipa, disfrazándose de Cafú, puso un centro medido para la cabeza de Sergi Darder, logrando así salvar un invicto europeo de 26 partidos que supone uno de los mayores orgullos actuales de un club herido pero que todavía tiene mucho qué decir.Siempre cantera... pero urge acudir al mercadoCabe destacar la actuación de Pol Lozano. El centrocampista, en su segunda titularidad en el fútbol profesional, volvió a dar un recital. Su inteligencia y cuota de trabajo le hicieron terminar el partido como el jugador con más recuperaciones (12) y más entradas (3). Además, su exquisita y depurada técnica permitieron al Espanyol controlar el balón en una actuación desbordada de sus compañeros. También Pipa hizo degustar a los aficionados desplazados en Hungría de su fútbol caviar. Dos asistencias y una exhibición de cómo debe jugar un carrilero. Pero que esto no despiste: en el fútbol de élite la actual plantilla del Espanyol queda corta. La debilidad en las dos áreas debe ser solventada en el mercado invernal con cierta urgencia.


source: SportMob
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